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PASAPORTE LATINOAMERICANO (Guadalupe García García y Angel -Cucco- Peña)

 

Muchas personas me preguntan cómo surgen las canciones.  En mi caso, aunque he escrito algunas melodías, soy principalmente letrista. Se me ocurren conceptos, imágenes, palabras.  

Y aunque puedo pensar en un ritmo o un cierto mood para la melodía, entiendo que mis coautores deben tener mano libre. Por eso les entrego mis letras con total confianza y ellos las transforman en canciones magníficas.

En el caso de PASAPORTE LATINOAMERICANO esta letra surgió de una asociación libre de sonidos de 2 palabras. Les cuento la historia…

Mis amistades saben que disfruto mucho de la música popular italiana y brasilera.  Los ritmos, arreglos y el sentimiento de las melodías de estas canciones son muy inspiradores,  y como no sé hablar ninguno de los 2 idiomas (sólo palabras sueltas) me mantengo ajena a lo que cuenta la letra, y así sólo me dejo invadir por lo que me transmite la música y la actitud del cantante.

Pues, bueno, a principios de los ’90 un querido amigo me prestó un cassette de un famoso cantante italiano llamado Pino Danielle. El título de la producción era Mascalzone Latino.

Mascalzone significa en español bribón o canalla.  Nada que ver con la palabra Pasaporte. Entonces, ¿cómo brinqué de Mascalzone Latino a la idea de PASAPORTE LATINOAMERICANO?  Mi mente, de manera libre y espontánea, transformó la palabra Mascalzone en Pasaporte porque las vocales coinciden. Fue un flash, un chispetazo, un regalo de inspiración. 

Como paso seguido, Latino se transformó en Latinoamericano y  ya con mi concepto y mi título, PASAPORTE LATINOAMERICANO, el desarrollo de la canción surgió en seguida de manera natural. Pensé en los muchos latinoamericanos que emigran a Estados Unidos y se enfrentan con el shock cultural de tener que manejarse en un idioma que no entienden, con costumbres y comidas que no son las suyas, trabajando en lo que aparezca  para progresar.  Si bien son inmigrantes latinoamericanos en los Estados Unidos (legales o ilegales, les hablo a todos), el recién llegado le dice a los latinoamericanos que ya llevan tiempo en norteamérica: “…no mires de dónde vengo, soy latino y nada más, compartiendo en tierra extraña una nacionalidad. Pasaporte Latinoamericano”.

No importa de cuál país caribeño, centro o sudamericano lleguemos, en Estados Unidos los latinoamericanos compartimos raíces, sueños música y cultura. Por eso PASAPORTE LATINOAMERICANO es un llamado a la solidaridad y al apoyo entre los latinoamericanos en EU.

1992: PASAPORTE LATINOAMERICANO Y LA GUARACHERA DEL MUNDO

En 1992, yo apenas llevaba 2 años escribiendo mis letras y teniendo la inmensa dicha y honor de contar con el gran Cucco Peña como compositor de las melodías.  Teníamos unas 8 canciones grabadas por salseros importantes (Tony Vega, Gilberto Santa Rosa y Andy Montañez, entre otros) y el próximo objetivo en mi mirilla era nada menos que nuestra admirada Celia Cruz, y su primera producción en el sello RMM.

Por el poder de convocatoria de Celia Cruz en toda américa y el mercado hispano en Estados Unidos, ella era la intérprete ideal para este tema.

Yo me imaginaba el proceso de selección de repertorio en RMM,  y visualizaba una mesa con mil cassettes para escuchar,  y entre ellos, como uno más:  el nuestro. Yo quería encontrar una forma de que el nuestro sobresaliera y me rompía la cabeza pensando cómo lograrlo. No tenía la dirección de Doña Celia, ni ningún contacto directo y enviarlo a RMM no iba a funcionar.

Entonces me entero que Celia está en San Juan,  porque esa noche era la presentación de ‘Mambo Kings’  en los cines de Puerto Rico,  y dado que ella tenía un papel en dicho film,  estaba aquí para promocionarlo.

¡Gracias,  Papa Dios!   …Pero ir al evento, en el cine, no me sonaba como una opción segura para entregarle el cassette, se podía perder o quizás ni siquiera pudiera llegar hasta ella.

Plan B: Esa tarde de verano del 1992 fui corriendo al estudio de Cucco y preparé el cassette.  Después de un par de llamadas supe en cuál hotel se quedaban Celia y su esposo.  Con el demo listo,  me fui a la tienda González Padín y compré una azucarera grande y  bonita.  Arranqué para mi casa,  la llené de azúcar morena,  metí el cassette (envuelto en papel para que no se dañara),  empaqueté la azucarera y preparé una postal donde dibujé un montoncito de azúcar y escribí algo así como:  “Estimada Doña Celia:  con mucho cariño y admiración, aquí le enviamos este tema  para poner nuestro granito en su producción.  Atentamente…  Cucco Peña y Guadalupe García García”  Se lo dejé en el hotel,  y dormí con los dedos cruzados.

Al otro día,  como a las 11:00 AM,  llamo al hotel para verificar que el paquete había llegado a su destino. No tenía grandes esperanzas de que me fueran a comunicar con su cuarto pues no me conocían y, además, porque los artistas se protegen mucho y regularmente no admiten llamadas.

Para mi sorpresa, los Knight eran personas muy sencillas y accesibles, y mi llamada pasó a su habitación sin obstáculos.  Contestó el esposo de Celia, Pedro,  quien repetía en voz alta lo que yo decía y mi deseo de hablar con Celia -evidentemente para que ella escuchara y le hiciera señas de si aceptaba conversar o no-,  y al decir mi nombre,  yo escucho al otro lado del teléfono y con ese acento cubanazo tan suyo:  “Ay,  chico,  si esa es la señora de las canciones en la azucarera.  Déjame hablar con ella…”

Fue un detalle muy bonito que ella misma se pusiera al teléfono.  Hablamos unos minutos. Era una dama muy amable y tan dulce como su ‘azúcar’.  Le conté de qué trataba la canción y le gustó la idea porque se dirigía a todos los latinos en Estados Unidos. Me dijo que escucharía el tema apenas llegara a Miami,  pero que en el proceso de selección se envolvían otras personas, así que no me garantizaba nada. Y me dijo que se llevaba la azucarera para su casa, de recuerdo porque le pareció un detalle simpático de parte nuestra.

Si la historia hubiera acabado allí, sólo por experimentar de primera mano la sencillez y simpatía de esta mujer tan especial,  ya yo me sentiría  super dichosa.  Pero,  además,  Celia Cruz terminó grabando nuestra canción PASAPORTE LATINOAMERICANO, como parte de su producción del 1994 Azúcar Negra.  (Tres años después, y ya  directo a su casa, Cucco y yo le enviamos nuevas canciones nuestras para su producción Mi Vida Es Cantar / RMM 1998. Nos grabó “Siento La Nostalgia De Palmeras” y “Homenaje a Lola Flores”, dos canciones que escribimos especialmente para ella.)

PASAPORTE LATINOAMERICANO fue seleccionada para formar parte de la banda sonora de la película Nueba Yol de 1996, y la canción aparece también en múltiples antologías de la Reina de La Salsa.

Cuando escribí la letra de  PASAPORTE LATINOAMERICANO nunca imaginé que, gracias a ella, conocería a la querida Guarachera del Mundo,  la eterna Celia Cruz. Sin duda, uno de los recuerdos más felices de mi carrera como compositora.

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